
Te vi, me invitaste a pasar. Acepté, sin saber por qué. Me esperaste todo el día, no lo sabía. Dos velas encendidas y dos copas de vino ¿Por qué?
Me abrazaste, te besé. Quise que por un momento, el mundo se detuviera, que durara para siempre. Sonreíste, me besaste, jugaste con mi pelo; bajaste el cierre del vestido.
Eso no era lo habitual, tú jamás lo habrías hecho ¿qué pasaba? Tus dedos, suaves como seda, descendían por mi espalda. Te decidiste a hacerlo.
Todo terminaría; fue un sueño...
Fotografía por Rahim
hola!!!! chido tu nuevo blog ^^ cuidate mucho!!
ResponderEliminar